Son la versión iluminada de la mesita flotante: se cuelgan a la altura que quieras, dejan el suelo libre y llevan tiras LED RGB por debajo que se controlan desde el móvil por Bluetooth, con color, brillo, modos y temporizador. El efecto flotante nocturno es exactamente lo que se busca en este formato.
Como muebles están bien resueltos: melamina blanca, un cajón con tope —para que no se salga al tirar de él— y un compartimento abierto debajo. Y aquí HOMCOM ha sido más generosa que en sus otras flotantes: 15 kg de carga máxima frente a los 8 kg del modelo roble. El montaje se describe como muy fácil, con todo numerado.
La parte floja está donde menos se esperaría, en la propia iluminación. La reseña más detallada del producto es tajante: mesita elegante y funcional, cajón con buen recorrido, tamaño adecuado, montaje sin equívocos... y «luces led cutres» como única pega. Con 32 valoraciones y un 4,2, el histórico es corto.